Yuri Leveratto personal web site
PortuguésEspañoñItaliano Chinese
 
Inicio | Arqueología | Ecología | Historia | Antropología | Viajes | Exploraciones
 
Biografía | Libros | Videos | Comentarios | Agradecimientos | Contactos
Share
Los navegantes Genoveses en busca del fantástico reino del Preste Juan
Enviar este articulo a un amigo

Los navegantes Genoveses en busca del fantástico reino del Preste Juan

El origen de la leyenda del Preste Juan deriva de una carta que el emperador bizantino Conmeno recibió en 1165. El remitente de ésta era Juan, soberano cristiano y señor de los señores. La carta describía el riquísimo reino de este rey cristiano, situado en el centro de Asia.
El rey contaba que vivía en un inmenso palacio hecho de gemas y de oro y decía ser el soberano de un extenso territorio que se extendía desde Persia hasta China. Durante muchos años este mito fue asociado con el sueño de muchos de alcanzar un reino riquísimo donde todos los placeres materiales eran posibles y se vivía en la opulencia.
Este El Dorado medieval fue buscado durante mucho tiempo pero sin ningún éxito.
Marco Polo había descrito a un grande emperador seguidor de la antigua herejía de Néstor, condenada en el concilio de Efeso. Según esta teoría espiritual las dos naturalezas de Jesús, la humana y la divina, estaban rígidamente separadas.
En realidad existieron dos reinos cristianos fuera de Europa. El primero fue tal vez el reino descrito por Marco Polo en su Millón, como el imperio del mongol Khan Yeliutashi que reinó desde 1126 hasta 1144 de la era cristiana. Yeliutashi era un cristiano nestoriano.
El otro reino cristiano fuera de Europa, era el etíope, cuyas orígenes se remontaban al la unión entre rey Salomón y la reina de Saba.
La primera expedición marítima en búsqueda del mítico reino del Preste Juan empezó desde Génova, en 1291.
Los hermanos Ugolino y Guido Vivaldi comandaban dos gáleas con las cuales navegaron más allá del estrecho de Gibraltar para perderse en la inmensidad del Océano. Nadie supo más nada de ellos, pero en el Libro del Conocimiento (de un cura anónimo castellano, 1350-1385), se describe una familia genovés que vivía en el reino africano de Abdeselib, cuya capital era Graciona, que era un dominio aliado al reino del Preste Juan. He aquí un pasaje del escritor castellano.

Me han dicho en esta ciudad de Graciona que los Genoveses que se salvaron del naufragio de una de las dos galeas han llegado hasta aquí despues de muchas aventuras, pero no se sabe lo que pasó a la otra galea. Cuando llagamos a la ciudad de Magdasor conocimos un genoves cuyo nombre era Sor Leone, que estaba buscando su padre, que se habia quedadao en una de las dos galeas. El rey de Graciona recibió Sor Leone con muchos onores pero no le permitió de viajar por el reino de Magdasor porque el camino era dificil y lleno de peligros.

En la realidad Sor Leone fue el hijo de Ugolino Vivaldi y hizo parte de la expedición.
¿Es posible que una de las dos galeas continuó el viaje llegando hasta las costas de Mogadishu (Madgasor)?
Los dos navegantes italianos Antoniotto Usodimare (génoves) y Alvise Cadamosto (veneciano), que exploraron las costas atlanticas africanas en 1455, obtuvieron algunas informaciones de la expedicion de los Vivaldi, de la palabra de algunos nativos. He aquí un pasaje de Antoniotto Usodimare extraido de los Archivos Genoveses:

En el año 1285 dos galeas zarparon del puerto de Génova bajo el comando de los hermanos Ugolino y Guido Vivaldi, con el proposito de ir hacia el Este, hasta las parte del mundo que se conoce como la India. Estas galeas cuando llegaron al mar de Guinea, una de ellas hizo naufragio y no pudo continuar. La otra continúo costeando hasta llegar a Etiopia en el puerto de Menam. Los genovese fueron capturados y fueron detenidos por estos Cristianos de Etiopia, subditos del Preste Juan. La ciudad esta cerca al Río Gion. Fueron detenidos por mucho tiempo así que nadie de ellos pudo volver a su Patria. Esto fue contado por el noble genoves Antoniotto Usodimare.

El Río Gion, que se describe en el Libro de la Genesis, seria el Río que nace desde el Jardin del Eden. Los Etiopes identificaban el Río Gion con el Nilo Azul que se origina cerca al Lago Tana. Según el Padre Agostino Giustiniani, en los Annales de Genova, los dos curas castellanos que escribieron el Libro del Conocimiento se reunieron con los Vivaldi, pero esta noticia no se puede confirmar.
Desde el siglo XV la importancia de los Portugueses creció mucho. Ellos dominaban las rutas africanas, en efecto estaban poniendo las bases de lo que sería más tarde el imperio maritimo más poderoso del mundo.
En el siglo XV los Portugueses, bajo la dirección del príncipe Enrique, llamado el navegador, lograron descubrir y colonizar algunas islas atlánticas.
Madeira y las Azores fueron descubiertas y colonizadas en los años veinte del siglo XV y posteriormente se inició a navegar más hacia el sur bordeando la costa desértica africana.
En el año 1434 los Portugueses superaron el Cabo Bojador, demostrando la falta de fundamento que tenían las supersticiones sobre tierras desconocidas que se extendían hacia el sur.
En 1456 Antoniotto Usodimare e Alvise Cadamosto, que vijaban al servicio del rey de Portugal, fueron los descubridores de las isals de Cabo Verde. Desde entonces se empezó a nevegar por las costas de Senegal y Gambia, hasta el golfo de Guinea.
Con la caida de Costantinopla, y la siguente impossibilidad de comerciar en el Mar Mediterraneo, las rutas africanas se volvieron siempre más utiles e importantes. Los Portugueses volvían con oro, marfil y esclavos, y no quierían compartir con nadie su conocimientos de aquellas rutas.
El primer occidental que alcanzó el extremo sur del continente africano fue Bartolomé Días en el año 1488. A Días se le asignó el comando de tres naves en 1487. El objetivo de este viaje era investigar sobre la real extensión del continente africano y buscar una ruta la más breve posible para las Indias. Otra de las finalidades de esta empresa era investigar sobre la ubicación exacta del fabuloso reino del legendario Preste Juan.
La flota salió de Lisboa en agosto de 1487. A bordo iban seis negros africanos, entre ellos cuatro eran mujeres que habían sido capturadas en la costa occidental africana. Eran llevados bien alimentados y bien vestidos a dar testimonio sobre la grandeza del imperio portugués y al mismo tiempo eran utilizados como traductores, con el fin de ayudar a los portugueses a establecer relaciones comerciales.
En diciembre de 1487 la expedición llegó a la actual costa de Namibia.
En diciembre de 1487 la expedición llegó a la actual costa de Namibia. Luego los navegantes doblaron el cabo que fue entonces bautizado de la Buena Esperanza.
Luego una fuerte tempestad los empujó mar adentro. Se detuvieron en la Bahía de Algoa y regresaron hacia el occidente descubriendo el Cabo de las Agulhas, que es el punto más al sur del entero continente africano.
La importancia de este viaje fue enorme porque por la primera vez los Portugueses lograron conover las costas occidentales del continente africano, encontrando la ruta para sus futuros viajes a la India.
Posteriormente en 1498, Vasco de Gama pasó por el cabo de Buena Esperanza y remontó las costas africanas hacia el norte y llegó a la India. En Calicut, en el actual estado indio del Kerala, se estableció un enclave portugués y así comenzó el comercio con el fabuloso y lejano país.
El rey de Portugal envió también una expedición por tierra en busca del fabuloso reino del Preste Juan.
El viaje por tierra comenzó en Santarem el 7 de mayo de 1487.
Alfonso de Paiva, uno de los exploradores, se dirigió a Etiopía y el otro, Pedro de Covilla, a la India. Ambos atravesaron el Mediterráneo llegando a Alejandría, en Egipto, y después continuaron hacia Adén donde se separaron. Paiva no regresó nunca más a su patria.
Covilla en cambio, logró retornar a Portugal; por boca de dos judíos conocidos en la ciudad de Alejandría en 1490, se enteró de la muerte de su compañero.
El mítico reino del Preste Juan no fue encontrado nunca porque fue real solo durante el siglo XII. Su ubicación se queda en el misterio pero los únicos dos reinos cristianos fuera de Europa (Asia central y Etiopia), pueden darnos una idea de su misteriosa ubicación.

Yuri Leveratto
Copyright 2012

Es posible reproducir este artículo indicando el nombre del autor y la fuente www.yurileveratto.com

Bibliografia:

Jacopo Doria, Annali di Genova, 1291
Yuri Leveratto, En Busca de El Dorado

Si quieres comentar este articulo pulsa aqui


© 2008 Yuri Leveratto
 
Italiano Chinese Español