Yuri Leveratto personal web site
PortuguésEspañoñItaliano Chinese
 
Inicio | Arqueología | Ecología | Historia | Paititi | Viajes | Exploraciones
 
Biografía | Libros | Videos | Guía | Comentarios | Agradecimientos | Contactos
Share
La búsqueda de las fuentes del Río Amazonas
Enviar este articulo a un amigo

La búsqueda de las fuentes del Río Amazonas

Desde la antigüedad se había creído que el río más largo del planeta era el Nilo, cuyas fuentes fueron descubiertas por el explorador inglés Speke en 1858. Los geógrafos calcularon su longitud: 6670 kilómetros. Esta distancia entre las fuentes y el mar era aparentemente inigualable, y hacía del Nilo el “rey de los ríos”, aunque sólo en extensión y no por su caudal.
El Río Amazonas, al que, aún en 1969, la Enciclopedia Británica atribuía una longitud de 6437 kilómetros, permanecía en segundo lugar en cuanto a longitud, si bien eran insuperables su caudal (200.000 metros cúbicos al segundo en la desembocadura), la grandeza de su cuenca (7 millones de kilómetros cuadrados) y el número de afluentes de una extensión mayor a 1000 kilómetros (unos 20).
Pero, ¿dónde estaba situada la fuente del Río Amazonas más lejana del mar?
El primer hombre que se propuso encontrar las fuentes del Río Amazonas fue el religioso Padre Fritz, quien en 1707 emprendió un arriesgado viaje con ese propósito.
En aquel tiempo, ya todo el río era llamado Amazonas, aunque también Marañón, según un antiguo nombre luso-castellano.
El Padre Fritz remontó el río desde sus misiones, situadas en el actual Solimões. Cuando llegó al lugar donde confluyen los ríos hoy conocidos con el nombre de Ucayali y Marañón, ascendió por el curso de agua que provenía de la derecha, cuyo flujo le parecía más grande, y por esta razón éste sigue denominándose Marañón.
Llegó hasta la cordillera Huayhuash y verificó que las fuentes del Marañón se originaban en un lago llamado Lauricocha, situado a 3850 metros sobre el nivel del mar.
De ese viaje de 1707 se originó el error, que se mantuvo hasta 1978, de señalar al Marañón como el brazo principal del Río Amazonas.
Cuando, en la postguerra, empezaron a difundirse fotografías aéreas tomadas desde aeroplanos estadounidenses, varios investigadores y geógrafos desarrollaron nuevas hipótesis sobre el lugar donde estaban situadas las fuentes del Río Amazonas más lejanas del mar.
Michael Perrin, en 1953, propuso que el brazo principal era el Ucayali y no el Marañón. A simple vista, en el mapa, se caía en cuenta de que el Ucayali era claramente más largo que el Marañón, aunque tenía un caudal menor.
En realidad, ya en 1864, el arqueólogo estadounidense George Squier había hecho un interesante hallazgo, pues durante su viaje del Lago Titicaca al Cusco, reconstruyendo la epopeya de Manco Cápac, descubrió el pequeño lago La Raya, de donde se originaba el torrente Vilcanota, que más abajo se transforma en el gran río llamado Urubamba. Como el Urubamba desemboca en el Ucayali, Squier propuso que la fuente del Río Amazonas más lejana del mar era el lago La Raya.
El arqueólogo estadounidense tenía razón al indicar que el Ucayali era el brazo principal del Río Amazonas, pero erraba en el hecho de que la fuente misma del Ucayali fuera el Vilcanota y el pequeño lago La Raya.
En vez del Vilcanota, la fuente del Ucayali y, por tanto, el brazo principal del Río Amazonas, es el Apurímac (que en idioma quechua significa Señor Oráculo).
Con la llegada de la fotografía aérea surgió, además, el problema de considerar o no en la medición del Río Amazonas el estrecho de Breves y el brazo de río llamado Pará, donde desemboca el Río Tocantins. Como la mayoría de los geógrafos brasileros concuerda en el hecho de que el Tocantins es el último gran afluente del lado derecho del Río Amazonas, se agregaron otros 320 kilómetros de canales en la medición total.
Así calculado, de la fuente del Apurímac al Océano Atlántico, el Río Amazonas resultaba tener 6751 kilómetros de longitud (medición Schreder), o bien, 81 kilómetros más que el Nilo.
Por consiguiente, el Río Mar, como lo llamaban los Brasileros, se convertía oficialmente en el “rey de los ríos”, batiendo el récord no sólo en cuanto a caudal, grandeza de la cuenca y número de afluentes de más de 1000 kilómetros, sino también en cuanto a longitud, convirtiéndose así en el río más largo del planeta.
Sin embargo, en ese entonces se tenía una vaga idea de dónde estaba situada la fuente del Apurímac más lejana del mar, ya que nadie sabía indicarla con precisión exacta.
La primera expedición que afrontó este problema fue la organizada por Helena y Frank Schreider en 1968, quienes, a partir del pueblito de mineros llamado Cailloma, siguieron un pequeño río llamado Santiago, cuya fuente, situada a 5239 m.s.n.m., era el Huaraco.
El Huaraco-Santiago desemboca en el Apurímac. Según la medición de los Schreider, la longitud del Río Amazonas, calculada en la directriz Huaraco-Santiago-Apurímac-Ene-Tambo-Ucayali, alcanzaba los 6751 kilómetros.
Empero, el investigador estadounidense Loren McIntyre no estaba convencido del descubrimiento de los Schreider.
En 1969, McIntyre llevó a cabo dos vuelos de reconocimiento en el valle del Alto Apurímac. Reconoció el Río Apurímac, el pueblito de Cailloma y la cordillera de Chilca, con el macizo Huagra hacia noreste y por lo menos una docena de lagunas. Al observar desde lo alto, McIntyre se dio cuenta de que había muchos pequeños riachuelos que se originaban al extremo sur del valle donde estaba el Nevado Mismi. Le pareció que aquellos torrentes debían ser más largos que el Huaraco, considerado por la expedición Schreider como la fuente del Apurímac.
Particularmente había uno, el Loqueta, que parecía ser la directriz principal hacia la fuente más lejana del mar. Más tarde, luego de un análisis profundo de los mapas del Instituto Geográfico Militar, se dio cuenta de que el Loqueta era alimentado por cinco pequeños torrentes: el Calomoroca, el Ccaccansa, el Sillaque, el Carhuasanta y el Apacheta. Uno de estos cinco riachuelos debía ser la fuente del Río Amazonas más lejana del mar.
La expedición McIntyre, que fue patrocinada por la National Geographic, tuvo inicio el 9 de octubre de 1971, en Lima. Después de pocos días de viaje, Loren McIntyre y el peruano Víctor Tupa se encontraron con otro participante de la expedición, el británico Richard Bradshaw.
Después de llegar a Cailloma en una enorme camioneta, continuaron hacia el glaciar, remontando el Loqueta.
Después de haberse dado cuenta de que el Calomoroca, el Ccaccansa y el Sillaque no podían ser las fuentes más lejanas, porque eran riachuelos muy cortos, la duda pasó al Carhuasanta y al Apacheta. Estos dos torrentes se unen formando el Loqueta, pero mientras las fuentes del Carhuasanta están en el Nevado Mismi, las del Apacheta se encuentran en el Nevado Quehuisha.
McIntyre propuso remontar el Apacheta hasta el Nevado Quehuisha, caminar por la divisoria, a unos 5600 kilómetros de altura, por aproximadamente 25 kilómetros, hasta llegar a las fuentes del Carhuasanta, y luego recorrerlo en el descenso.
El 15 de octubre de 1971, después de haber caminado horas a lo largo de la divisoria, llegaron finalmente al Nevado Mismi, y lo escalaron. De la cúspide, situada a 5577 metros, Loren McIntyre vio un pequeño lago, situado un poco más arriba del torrente Carhuasanta.
Después de haber tomado algunas fotografías en la cima del Mismi, los tres investigadores descendieron un poco hasta llegar al pequeño lago. Verificaron que estaba situado a 5242 m.s.n.m. y, como el Carhuasanta se originaba más abajo, creyeron haber encontrado la verdadera fuente del Río Amazonas.
Luego, la revista National Geographic oficializó el descubrimiento dando por sentado que el lago, bautizado McIntyre, era la fuente original del Carhuasanta, que se consideró más largo que el torrente Apacheta.
Aunque Loren McIntyre tuvo el indudable mérito de guiar la primera expedición que remontó el Río Apacheta, y de explorar la cuenca del Carhuasanta, hay que recordar que los dos torrentes no fueron medidos científicamente, razón por la cual la duda no se resolvió.
Fue sólo en 1996 que otra expedición, guiada por el polaco Jacec Palkiewicz, llevó a cabo una serie de mediciones científicas, no sólo de la longitud de los dos pequeños cursos de agua, sino también de su caudal.
La expedición estaba compuesta, además de Palkiewicz, por el presidente de la Sociedad Geográfica de Lima, Zaniel Novoa Goicochea, y el almirante Guillermo Faura Giag, ambos expertos en hidrología.
Primero que todo, Jacec Palkiewicz demostró, basándose en fotos tomadas del satélite Kompsat-2, que la laguna McIntyre no está relacionada con las fuentes del Carhuasanta.
No obstante, el descubrimiento más importante fue que el torrente Apacheta es 691 metros más largo que el Carhuasanta (el Apacheta, de su fuente a la confluencia con el Carhuasanta, tiene 7994 metros de longitud, contra los 7303 del Carhuasanta).
Por lo tanto, la fuente real del Río Amazonas resulta ser el Apacheta, que se encuentra a 5170 metros (coordenadas: 15°30´52˝ S y 71°45´46˝ W), exactamente bajo el Nevado Quehuisha.
Además, se comprobó que el caudal del Apacheta (aunque bajo, 0,15 metros cúbicos por segundo), resulta ser mayor que el de todos los otros torrentes de la zona.
En base a estos datos, el Instituto Nacional de Pesquisas Espaciais (Instituto Nacional de Investigación Espacial) de São José do Campos (Brasil), calculó que la longitud total del Río Amazonas, de la fuente del Apacheta hasta la desembocadura, situada más allá de Belem do Pará, se acerca a los 7040 kilómetros, o bien, unos 200 kilómetros más que la del Nilo.
El 19 de noviembre de 1999, la Sociedad Geográfica de Lima, en su comunicado de prensa, confirmó definitivamente el descubrimiento de 1996.

YURI LEVERATTO
Copyright 2010

Este articulo se puede reproducir indicando claramente el nombre del autor y la fuente www.yurileveratto.com

Foto principal: Río Apurimac, Copyright Bryan Dougherty

Otra foto del Río Apurimac: Copyright Again Erik

Las otras fotos: Copyright Jacek Palkiewicz

Si quieres comentar este articulo pulsa aqui


© 2008 Yuri Leveratto
 
Italiano Chinese Español